La disputa por el territorio del narcotráfico ha llevado a los hijos de Joaquín Guzmán Loera a reclutar en sus filas a sicarios de “el Mencho”

LOs Chapitos contra El Mayo: Una guerra que luchan sicarios pero no alcanza a los líderes

Redacción

La  lucha por el control total de Cártel de Sinaloa por parte de Los Chapitos se hace más violenta todos los días y hacen alianzas pocos comunes, como contratar a sicarios de Nemesio Oseguera Cervantes el Mencho en sus filas.

Esta es parte de la estrategia que los hijos de Joaquín el Chapo Guzmán están siguiendo para hacerse con el control de Baja California, disputándole la zona a Ismael el Mayo Zambada.

Para hacerse con el territorio, Iván y Alfredo Guzmán han ordenado a Néstor Ernesto Pérez Salas el Nini moverse a Mexicali, así como a Crispín Salazar Zamorano, de Los Salazar, que atacan a las huestes de el Mayo desde Sonora hacia el norte del país.

Y para incrementar su fuerza, los hermanos Guzmán han hecho aliados entre las filas que durante años han sido enemigos: sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Este es el mapa del narcotráfico que dibuja el semanario Zeta en el norte del país. El diario fronterizo señala que, entre las filas de Los Chapitos se encuentra también Edwin HUerta Nuño, conocido como el Flaquito, quien fuera miembro del Cártel de los Arellano Félix, uno de los más viejos enemigos del Cártel de Sinaloa.

Asimismo se encuentran David López Jiménez el Lobo y Édgar Pérez Villa, el Nier, ambos vinculados con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Todo esto con un objetivo en común: hacerle la guerra a Ismael el Mayo Zambada, la mitad del Cártel de Sinaloa que se niega a caer bajo las órdenes de los hijos de Joaquín Guzmán.

De acuerdo a Zeta, los hermanos Guzmán son quienes han dado los primeros golpes a Ismael Zambada en Baja California a través de todas estas alianzas.

Todos estos sicarios están formando una nueva organización criminal llamada El Cártel de Ensenada, que no es más que el brazo criminal del Cártel de Sinaloa en esa región.

Parte de este nuevo grupo eran los sicarios que fueron reclutados en el interior de un centro de rehabilitación en Sinaloa y fueron llevados a luchar a Baja California y a quienes el crimen organizado les pagaba 2 mil pesos a la semana.

Otros sicarios que han sido abatidos en la lucha del Cártel de Sinaloa fueron hombres de el Ruso, quien lucha contra Los Chapitos en favor de Ismael Zambada.