Un puñado de culiacanenses se reunió frente a Catedral para darle su último adiós al perrito que muchos consideran un ícono de la ciudad

Capitán vivió en las calles hasta el final de sus días; no tenía amo, pero todos lo querían

Elier Lizárraga

Culiacán, Sin.- Capitán fue un perro que se negó a vivir con personas, era un alma libre y prefirió vivir su vida en las calles de Culiacán, donde no tenía un amo, pero sí mucha gente que lo quería, lo alimentaba y veía por él, según recuerda Jaquelin Payán, coordinadora de Huellita Con Causa IAP.

Rodeada por un puñado de personas que se dieron cita en Catedral para dar su último adiós al can, Payán señaló que el hecho de que la gente se reuniera a despedirlo en ese momento era una muestra del amor que inspiraba en muchos.

Asimismo recordó que la asociación que coordina lo dio en adopción en dos ocasiones luego de rescatarlo de las calles, pero Capitán se negaba a vivir con una familia y regresaba a las calles, a donde pertenecía en realidad.

“A ese perrito en Huelllita con Causa en dos ocasiones lo dimos en adopción, le hicimos la lucha, lo rescatamos, pero las dos veces se escapó, no quería estar en casas. Pero él quería ser libre, vivir en la calle. Era un ícono de la ciudad”, manifestó Payán.

Desde las 17:00 horas, algunas personas se dieron cita en el lugar para llevar flores, dejar mensajes de cariño para el perro, quien era conocido por casi todas las personas que pasan regularmente o trabajan en el centro de Culiacán.

También se tomaron fotografías y, a pesar de la pandemia, hubo quienes se quedaron para compartir recuerdos y ponerse al día de sus vidas.

Un accidente trágico

Jaquelin Payán mencionó que, aunque primero se había mencionado que Capitán murió por envenenamiento, al parecer el animal sufrió golpes que lo dejaron en mal estado y, al no recibir cuidados, murió por sus heridas.

Del mismo modo, se dijo que no fue posible realizarle una necropsia, pues desde el momento de su muerte hasta que lo encontraron su cuerpo había alcanzado ya un avanzado estado de descomposición, por lo que sus restos fueron cremados.

Para muchos, las calles de Culiacán no serán las mismas debido a la partida de Capitán.

Una estatua

Huellita con Causa pretende que Capitán sea recordado como el Hachiko de Culiacán y propone que se construya una estatua en honor a su vida y al mismo tiempo para hacer conciencia sobre los animales callejeros y la dura vida que estos tienen.

En redes sociales, invitan a la ciudadanía para donar llaves que ya no se utilicen para reunir el cobre necesario para la construcción del monumento.