Mientras que la Conade se declara en quiebra, los atletas mexicanos «huyen» del país en busca de mejores oportunidades

Redacción

Desde que Paola Pliego decidió ya no representar a México en eventos deportivos y nacionalizarse como ciudadana de Uzbekistán, más deportistas anunciaron que dejarían de representar al país debido a la falta de apoyo por parte del gobierno.

Las jóvenes Linda Ochoa y Gabriela Bayardo decidieron nacionalizarse como ciudadanas de Estados Unidos y Holanda, respectivamente, para representar a dichos países en competencias de tiro con arco, mientras que los jóvenes Jonathan Ruvalcaba y Kevin Cháidez, ambos clavadistas, decidieron representar a República Dominicana y Australia, respectivamente.

Por su parte, el clavadista Andrés Villarreal podría representar a Australia en los juegos Panamericanos de Lima 2019.

La decisión la tomaron luego de que sus federaciones deportivas les impidieran participar en competencias en el extranjero y no respetaron sus lugares en la selección nacional, según una publicación del diario Reforma.

Esta situación, explicaron los jóvenes al diario nacional, se vive desde que la Comisión Nacional del Deporte era dirigida por Alfredo Castillo, pero la situación se agravó una vez que Ana Gabriela Guevara tomó las riendas de dicho organismo.

Malas cuentas

Durante una comparecencia ante la Comisión de la Juventud y el Deporte en el Senado, Ana Gabriela Guevara señaló que a partir de agosto la Conade se declarará en quiebra, pues no hay recursos ni para pagar la luz.

“El mes que entra tenemos que ir el secretario de Hacienda a solicitarle una extensión de recursos, ojalá que nos den una parte y poder hacer algo”, explicó la medallista mexicana.

Debido a la falta de recursos, diversos atletas mexicanos han pasado dificultades cuando se encuentran en el extranjero debido a que la Conade se compromete a pagarles y no lo hace, por lo que hasta personalidades como Guillermo del Toro han tenido que salir al rescate para que los jóvenes puedan seguir compitiendo.