¿CERRAR EXPENDIOS DE CERVEZA PUEDE REDUCIR CASOS DE CONTAGIO DE COVID-19? LA RESPUESTA ES NO

Aunque parece la opción lógica, la apertura de expendios no es un factor que represente un incremento en los casos de contagio por coronavirus en Sinaloa

Redacción

Culiacán, Sin.- En la pandemia ha surgido un estereotipo que, aunque lamentable, parece cierto: un culichi sin cerveza es un culichi loco. No hay coronavirus ni Ley Seca que impida las borracheras.

Y aunque los altos contagios por el virus puede ser el pretexto perfecto para cerrar los expendios, esto al mismo tiempo puede resultar contraproducente no solo para la sociedad sino para la propia economía, ya que se favorece al mercado negro.

Entonces, ¿es o no una buena idea aplicar de nueva cuenta la Ley Seca en Culiacán, o en todo el estado, según sea el caso, para prevenir contagios? La respuesta aparente podría ser sí, pero hay una realidad que nadie está considerando: se están abriendo otros negocios que, si bien no producen aglomeraciones, sí generan contacto entre personas que pueden ser infectadas.

Por eso, y para aportar claridad al tema, dejamos estos puntos que pueden ser tomados a consideración a la hora de decidir aplicar o no la Ley Seca:

1.- El transporte público está abierto: Si bien es recomendable usar de forma responsable el transporte público, lo cierto es que este medio es una fuente importante de contacto y por lo tanto de contagios imposible de detener. Y, aunque es necesario para la movilidad de la población, ya sea para ir al trabajo o simplemente moverse de un punto a otro, no hay una vigilancia estricta por parte de las autoridades para palear esta situación.

2.- Otros negocios abiertos: Si bien la apertura de expendios es considerada como no esencial, también hay negocios de otros giros no esenciales que han permanecido abiertos y representan, en mayor o menor medida, una fuente de contagios de coronavirus. Si bien no está demostrado que la apertura de negocios por sí misma pueda ser una causa directa con la subida del número de enfermos, el solo hecho de moverse para llegar a ellos puede representar un riesgo no calculado.

3.- Falta de protocolos: Además del cubrebocas y el gel antibacterial, ¿qué protocolos están tomando los negocios para abrir sus puertas? Los que pueden permitírselo, les toman la temperatura a los clientes antes de ingresar a sus locales, aunque son realmente pocos quienes aplican esta medida. Fuera de esto no hay un control real para evitar que el COVID-19 se propague entre las personas que están en la calle.

4.- La población no sigue al pie las recomendaciones: Por mucho #QuédateEnCasa, lo cierto es que al poco tiempo de declararse la cuarentena solamente el 49 por ciento de la población seguía las indicaciones. Del resto, aunque se entiende que hay quienes tenían que salir a trabajar, también había personas realizando actividades no esenciales que únicamente sirvieron para ayudar a propagar el coronavirus entre la población. En otras palabras, era más la población responsable que seguía las indicaciones.

5.- No se ha demostrado una afectación real: Si bien lo recomendable es quedarse en casa, no se ha demostrado una relación directa entre la apertura de expendios y el incremento de casos de contagio. El único inconveniente de consumo de bebidas alcohólicas que pudiera darse por la pandemia, es en los casos de violencia familiar que, si bien son señal de alarma, el consumo y la venta moderados no sirven como causa de contagio.

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Si bien se está pidiendo que abran otros negocios considerados esenciales y se les está negando el permiso, la apertura de expendios, aunque no es esencial, tampoco es causa de incremento de contagios.